jueves, 16 de agosto de 2012

viernes, 27 de enero de 2012

CRISTO VIENE

Que nadie amargue la vida.




Que nadie amargue la vida.   


EFESIOS 4:31-32 Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos,perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo. ¿Cómo las podemos evitar?...
-Tengo que decidir NO amargarme. Yo decido que dejo entrar en mi corazón (enojo, bronca, resentimiento). Nuestro “antivirus” es el Espíritu Santo.
-Tengo que ver cuál fue la ofensa para poder entregársela a Dios. Solo puedo quitar algo de mi cuando sé que lo tengo.
-Tratar de tener paz con todos. Hebreos 12 : 14
-Permitir que Dios regenere nuestro corazón de la ofensa.

Para alcanzar la verdadera felicidad Dios tiene que sanar mi corazón. En la cruz Jesús experimento el quebranto, sufrió la angustia (Isaías 53) y El quiere que nosotros seamos libres de toda amargura, solo tenemos que decidir que El tome el primer lugar en nuestra vida y permitir que sane nuestro interior. Y de esta manera seremos libre y justificado por la gracia de Dios. DLB

ALEJATE DE LAS TENTACIONES



Aléjate de las tentaciones del mundo y toma las decisiones correctas sobre tu cuerpo. El Señor te ha guardado como Su tesoro especial porque tu simiente tiene un propósito. Cuida y guarda tu cuerpo porque es templo de Dios e instrumento de salvación. En su palabra dice que somos su tesoro y nunca te ha sido infiel así que con más delicadeza debemos guardar nuestro cuerpo que es templo vivo. 


DIOS TE BENDIGA!

LOS CIELOS CUENTAN LA GLORIA DE DIOS




Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el firmamento anuncia la obra de sus manos.
Un día emite palabra a otro día, Y una noche a otra noche declara sabiduría.
No hay lenguaje, ni palabras, Ni es oída su voz. Por toda la tierra salió su voz,
Y hasta el extremo del mundo sus palabras. En ellos puso tabernáculo para el sol;
Y éste, como esposo que sale de su tálamo, Se alegra cual gigante para correr el camino. De un extremo de los cielos es su salida, Y su curso hasta el término de ellos;
Y nada hay que se esconda de su calor. La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo. Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón; El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos. El temor de Jehová es limpio, que permanece para siempre;
Los juicios de Jehová son verdad, todos justos. Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado; Y dulces más que miel, y que la que destila del panal.
Tu siervo es además amonestado con ellos; En guardarlos hay grande galardón. DLB

Sobre la roca edificaré



Mateo 7:24-29 (Reina-Valera 1960)

Los dos cimientos

Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca.

Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina.

Y cuando terminó Jesús estas palabras, la gente se admiraba de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.




Juan 8:8-11: “Aquel de ustedes que esté libre de pecado, que tire la primera piedra. E inclinándose de nuevo, siguió escribiendo en el suelo. Al oír esto, se fueron retirando uno tras otro, comenzando por los más viejos, hasta dejar a Jesús solo con la mujer, que aún seguía allí. Entonces él se incorporó y le preguntó: —Mujer, ¿dónde están? ¿Ya nadie te condena? —Nadie, Señor. —Tampoco yo te condeno. Ahora vete, y no vuelvas a pecar.”